ZZIA nació de una obsesión simple: que las cosas no se pierdan. Un mensaje de WhatsApp que llega tarde. Un lead que se enfría. Una planilla que nadie completa. Esos pequeños “se nos pasó” son carísimos.
Empezamos armando flujos para resolver lo inmediato… y sin darnos cuenta, se volvió un estilo de vida: que el trabajo repetitivo lo haga el sistema, y que la energía humana vaya a lo humano.
Hoy hacemos automatizaciones robustas, pensadas para producción: logs, control de errores, escalabilidad y procesos que siguen funcionando aunque el día venga torcido.